Amada hermana:
“ Creo que eres una mujer linda, inteligente, trabajadora,
capaz de todo lo que haz hecho y mucho mas... aparte de los
dones espirituales que Dios te ha dado, si te miro desde su
perspectiva, te puedo ver, como la novia pura y sin mancha
lavada en la sangre del cordero, en victoria con palmas en
las manos y una corona de oro sobre tu cabeza.... y si te
miro a través del Padre, te veo bajo el manto de justicia
que te ha vestido Jesucristo... veo algo mas.......te veo a
través de los ojos del Espíritu Santo consolada sin lágrimas
ni dolor, con tu sello en tu mente firme como las letras
incrustadas de oro sobre la diadema del sacerdote, sí,
sellada y separada por el Espíritu de Dios.

Algo mas puedo vislumbrar, te conoció, te amó y te redimió
desde antes de la fundación del mundo, desde el principio te
hizo acepta en el Amado para alabanza de la gloria de su
gracia, desde el principio hasta la eternidad. Déjate ser
abrazada y consolada por él, déjate curar por sus manos
heridas, para poder ya no mas llorar por ti, sino con gozo
cantar el cántico de los redimidos.

1.- Como a ojo de águila Dios
te ve bajo el manto de justicia de su hijo, extendiéndose
desde la cruz diciéndote calladamente que: te salvó, no por
obras de justicia que tu hubieras hecho, sino por su
misericordia,
Al que no conoció pecado ( Jesús) por nosotros lo hizo
pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios
en él. 2 Corintios 5:21
... y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que
es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la
justicia que es de Dios por la fe; Filipenses 3: 9.
La salvación eterna no proviene de guardar los mandamientos
solamente o hacer buenas obras, sino de tener: una relación
correcta con Jesucristo que se hizo nuestra justicia y de
ser declarados justos por él (por la fe en su obra, él es el
que nos justifica delante del padre)

2.- Te ve como la novia pura y
sin mancha lavada en la sangre de su hijo.
Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los
hombres. 1Corintios 7:23

3.- Con palmas en las manos y
corona de oro en la cabeza.
Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus
beneficios.
El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas
tus dolencias;
El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores
y misericordias;
El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas
como el águila.
Jehová es el que hace justicia Salmo 103.2-6.

4.-Te ve con la garantía en la
frente con la cual te sello.
En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad,
el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él,
fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que
es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la
posesión adquirida, para alabanza de su gloria. Efesios
1:13-14.
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual
fuisteis sellados para el día de la redención. Efesios 4:30
La palabra arras o garantía de nuestra herencia te revela
que: nos ha fijado un sello sobre nosotros para confirmar o
atestiguar que ya estamos comprados para el que nos compró y
la garantía legal es el Espíritu Santo que nos ha dado en
forma de sello sobre nuestra frente que es nuestra mente y
corazón,” este sello prueba nuestro testimonio que somos lo
que profesamos ser”.


En Cristo,
La Pastora Lidia

|